Ergonomía sin renunciar al relato
Asientos recuperados pueden ganar confort con rellenos naturales y refuerzos discretos. Alturas y espesores se ajustan con calzos identificables, manteniendo legibilidad histórica. En superficies de trabajo, se sellan poros críticos y se diseñan cantos seguros, sin plastificar el carácter. La norma no es enemiga: certifica resistencia, previene riesgos y legitima. El resultado abraza la espalda y la mirada, invitando a usar, cuidar y compartir sin miedo, con placer cotidiano duradero.